Chloé saltó a la fama luego que Stella McCartney pusiera la marca en el tapete, mientras se mantuvo como directora creativa a fines de los años ’90. Ella le imprimió el estilo romántico por el que hoy es conocida la firma, pero antes estuvo Karl Lagerfeld tras los diseños. Y por supuesto, el look era bien distinto a como hoy lo conocemos.











