El vestuario de la ceremonia Egúngún que conecta a creyentes con sus antepasados

El vestuario de la ceremonia Egúngún que conecta a creyentes con sus antepasados

El Egúngún, también conocido como ‘La Deidad de los ancestros’, es una ceremonia propia de la religión africana Yoruba, quienes tienen la creencia de que aunque los ancestros hayan muerto, estos siguen perteneciendo a una gran familia, cumpliendo el rol de guías y cuidadores espirituales. Para agradecerles por todos los favores concedidos, cada año los Yoruba determinan una fecha para rendirles culto, en donde los bailes, tambores y sobre todo indumentaria, toman el protagonismo absoluto de la celebración.

Si bien el establecimiento de esta ceremonia fue introducida de ‘manera oficial’ a pueblos de la cultura africana por uno de los reyes del imperio Oyo, los creyentes le dieron un significado mucho más allá de lo político, vinculándose con este tipo de ceremonia a un nivel espiritual y como característica permanente para los Yoruba. Para iniciar el culto, participan activamente diferentes grupos, los que se encargan de elementos como la música y cánticos, para luego dar paso al ‘desfile’ de trajes.

El lucir uno de los trajes utilizados no es al azar, ya que los seleccionados son entrenados desde la infancia pada poder expresar a través del cuerpo; los mensajes, advertencias y bendiciones que los espíritus intentan comunicar. El anonimato de los intérpretes es primordial en el Egúngún, ya que una vez puesto el disfraz, la persona deja de ser ella misma y se convierte en la encarnación de su antepasado. Detrás de los destacados ‘actores’, se encuentran los encargados de producir el vestuario, los que al cumplir ese papel, ganan un poder y prestigio social más elevado que el común de los habitantes, el que es definido según el nivel de producción relacionado a la calidad de los materiales, detalles, tejidos, patrones y texturas. Entre más dinero se invierta para la creación de la indumentaria, más reconocido serán y sus antepasados les darán mayor protección.

En cuanto a los atuendos en sí, cada disfraz tiene varias capas. Una de las que va en contacto directo con la piel se compone por una tela tejida por los Yoruba y se complementa por una red que cubre la cara y las manos del enmascarado. Sobre aquello se ponen las otras, acompañadas por el exuberante tocado que poseen la mayoría de las creaciones, los que pueden ser hechos a partir de telas importadas, algodones o terciopelos, y decorados con trenzas, lentejuelas y amuletos con fórmulas medicinales. Estos últimos protegen a las personas bajo los trajes al momento en que dejan sus cuerpos y len da paso a los espíritus de los antepasados. Luego de cada ceremonia, los trajes son revisados cuidadosamente y restaurados con nuevas capas y amuletos para las próximas celebraciones.

 Imágenes de: darkroom.batimoresun.com

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