Entrevista a Andrew Morgan, director del documental The True Cost: “Siempre podemos comprar menos y cuidar bien las cosas que usamos”

Entrevista a Andrew Morgan, director del documental The True Cost: “Siempre podemos comprar menos y cuidar bien las cosas que usamos”

Todos consumimos ropa y muchos vibramos con la moda, pero ¿cuántas veces nos hemos preguntado el origen de una pieza que estamos comprando? El 24 de abril de 2013 ocurrió uno de los mayores desastres de la industria: el colapso del edificio Rana Plaza, que albergaba a 5 fábricas de ropa, causando la muerte de 1.130 trabajadores. Ese día Andrew Morgan, director del documental “The True Cost“, cayó en cuenta de la poca consciencia que tenía en relación al origen de uno de los objetos más cotidianos para el ser humano: el vestuario. Así, emprendió un nuevo proyecto que lo llevó a explorar la industria de la moda, y en particular la moda rápida o fast fashion, que en ella predomina.

No habías realizado ningún proyecto vinculado a la industria de la moda antes de la realización del documental “The True Cost”… ¿qué te motivó a hacer este documental y cómo empezó tu interés por la industria de la moda?

-Tienes razón, en muchos aspectos yo soy la última persona que debería haber hecho esta película. Pero la cosa fue así: Una mañana justo después de haber terminado mi último film, en la portada del New York Times aparecía el colapso de Rana Plaza. Al leer la noticia no pude evitar pensar: ¿cómo es que este negocio, tan rentable y poderoso, puede llevar a este tipo de pérdidas y daño de vida humana?

Ese día volví a mi oficina y empecé a leer todo lo que pude sobre la historia. Cogí el teléfono y comencé a llamar a gente que estaba trabajando en diferentes partes de la industria y, para el final de esa semana, ya sabía que era una película que quería hacer.

-¿Cómo el proceso de filmar la realidad detrás de la industria de la moda actual? ¿Qué fue lo que más te impresionó?

-Por un lado, sólo conocer el tamaño y alcance del impacto de esta industria ya es una cosa asombrosa. Por otro, el aspecto fundamental fue conocer a las personas involucradas. Porque una cosa es entender, en el papel, que esta industria emplea a enormes cantidades de personas en el mundo, a las que se les paga menos de un salario digno y otra cosa es experimentar de primera fuente con la gente que trabaja y que aun así no tiene el salario suficiente para mantener a su familia. Eso me rompió el corazón.

-Ha pasado más de un mes desde que The True Cost fue lanzado a nivel mundial, ¿cuál crees que ha sido el impacto del documental en la industria de la moda y en la audiencia en general?

-Lanzamos la película en 19 idiomas, en más de 80 países alrededor de todo el mundo y la respuesta ha sido absolutamente abrumadora. También acabamos de cerrar un acuerdo con Netflix, que ya tiene el documental disponible, para sus más de 60 millones de usuarios. En cuanto al impacto con la audiencia, existe un aumento de conciencia que empieza a desarrollarse tanto dentro como fuera de la industria, y ése es el tipo de cosas que sueñas con lograr. Hay más y más puertas que se abren todos los días y espero que podamos continuar aprovechando el impulso para crear aun más diálogo en torno a estos temas críticos.

-En tu opinión, ¿qué rol tiene el consumidor/espectador dentro del sistema de la moda?

-Como consumidores estamos patrocinando el status quo cada vez que consumimos ciegamente una pieza de ropa. Por el contrario, siempre podemos comprar menos, comprar mejor y cuidar bien las cosas que usamos. Es por eso que este documental tiene el poder de enviar ondas de choque e impulsar un cambio real. En las últimas décadas se nos ha dicho una historia sobre el mundo que nos ha lanzado al papel del consumidor, como si nos encontráramos al final de una cadena donde nuestras acciones no tienen ningún impacto. La verdad es que somos más que eso, somos seres humanos y como tal se nos da el don y la responsabilidad de cuidar el mundo y nuestros semejantes en él. Me encantaría que el próximo período se caracterice por un despertar de las decisiones que tomamos todos los días, y que esas decisiones estén sirviendo para crear un mejor mundo.

-Después de filmar “The True Cost”, ¿qué recomendaciones le darías a una persona que quiere consumir de una manera más consciente y sustentable?

-Les recomendaría reducir la velocidad y la cantidad de consumo para avanzar hacia un lugar donde sólo se compren cosas que realmente amen y a las que puedan aferrarse por un largo tiempo. Lo emocionante de este momento es que hay nuevas marcas que están empezando a hacer esto, y crecen todos los días. En nuestro sitio tenemos una lista de algunas y te sorprenderías de las muchas que existen.

-¿Cómo cambio tu propia relación con la moda después de filmar este documental?

-Ahora siempre estoy tratando de entender la historia detrás de todo lo que compro. Durante el último par de años he estado comprando ropa de segunda mano, en un esfuerzo por reducir la velocidad de compra y comprender el impacto de mis opciones un poco mejor. Ahora estoy emocionado cuando tengo que conseguir algo nuevo para apoyar a algunas de las marcas que he encontrado, cuyos valores se alinean con los míos.

-Por último, ¿tienes planes de continuar realizando películas o documentales sobre moda?

-Hacer esta película ha sido un privilegio y algo que llevaré conmigo por el resto de mi vida y siempre voy a ser un ávido defensor de cuestiones en ese ámbito. Dicho esto, para mí como cineasta también es importante seguir contando historias de otras áreas. Siento que encontré mi voz en este proyecto y sigo muy emocionado de continuar buscando formas más efectivas para seguir adelante este diálogo.

Imágenes: Cortesía The True Cost

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