Kenzo, el puente entre oriente y occidente

Kenzo, el puente entre oriente y occidente

En 1999, Kenzo Takada decía “sayonara” a las pasarelas. Su último desfile como director creativo de la marca que el mismo había fundado en 1970, era observado desde primera fila por grandes del diseño como Karl Lagerfeld y Jean Charles de Castelbajac. Era la despedida de uno de los diseñadores más influyentes del siglo XX, que dejaba la moda para dedicarse a otra de sus grandes pasiones, la pintura.

Nacido en la cuidad japonesa de Himeiji, la pasión de Kenzo por la moda se manifiestó a muy temprana edad, cuando mirar las revistas de moda de sus hermanas era uno de sus pasatiempos preferidos. Decidió convertir su afición en su oficio y en 1958, y en contra la voluntad de sus padres, se conviertió en el primer hombre en ingresar al Tokyo’s Bunka Fashion College. En el año 1964, se mudó a París y comienza su periplo desde muy abajo en el mercado de la moda, vendiendo sus bocetos, asistiendo a desfiles y haciendo contactos. Así, a punta de esfuerzo, abre su primera boutique en el año 1970 que llevó por nombre “Jungle Jap”. De ahí en adelante, su ascenso fue rápido y llegó a ser el primer diseñador japonés en adquirir fama mundial.

Durante las décadas de los ’70 y ’80, Kenzo y un grupo de otros diseñadores de elite como Karl Lagerfeld, Sonia Rykiel y Azzedine Alaïa se conviertieron en el alma creativa de Francia. En 1993, vende su marca al grupo LVMH, el grupo empresarial dedicado al lujo más importante del mundo, pero mantiene su posición como director creativo de la maison Kenzo, para luego retirarse definitivamente de la moda en el año 1999.

El estilo de la marca se caracteriza por un eclecticismo exquisito que combina con maestría influencias orientales con la estética occidental. Los rasgos característicos de la marca son las flores y los estampados. Por lo general, las colecciones encuentran inspiración en diferentes culturas, lo que ha hecho de Kenzo una marca con una personalidad muy marcada, personalidad que su actual director creativo, el italiano Antonio Marras ha sabido interpretar muy bien.

A cargo de la casa desde el año 2004, el leitmotiv de sus colecciones es siempre el aire nómade que pretende imprimirles. Entre una colección y otra, es innegable la existencia de cierta continuidad, pero sin dejar de lado, por supuesto la evolución. Marras diseña desde su casa en la isla de Cerdeña, alejado de toda la parafernalia parisina, por lo que el resultado son trabajos de una belleza atípica que muy pocas veces está influenciada por otros diseñadores.

La marca Kenzo también se destaca por la inmensa variedad de perfumes de hombre y mujer que comercializa, donde el más reperesentativo de la familia es el “Flowerbykenzo” Los primeros perfumes de la maison Kenzo fueron los homónimos “Kenzo”, en su versión femenina y Kenzo pour homme, su símil masculino. Entre ellos ha habido otros como “Tokyo”, “Leauparkenzo”, el exquisito “Jungle” y tantos más.

Hoy por hoy, Kenzo Takada se dedica por completo a la pintura. En este aspecto, sus trabajos se caracterizan por un estilo figurativo y expresionista. Su itinerario como pintor lo tuvo el año pasado, muy cerca de nosotros, exponiendo en Buenos Aires. Su incursión en las artes plásticas ha tenido muy buena recepción por parte de la crítica y de los coleccionistas que cotizan sus creaciones a muy buenos precios.

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