El protagonismo de las costureras en los documentales de “Signé Chanel” mostraba el arte del bordado de alta costura más allá de los brillos finales que vemos en vestidos y trajes. Ese dedicado arte de plasmar una figura original que lleva a una prenda a otro nivel, es el mismo que fue sinónimo por muchos años de una casa francesa de gran renombre, la Maison Lesage.













