Hasta pronto, VLC

Así es, llega el fin de tres meses de práctica en este sitio web, donde aprendí muchísimo y por lo cual estaré eternamente agradecida…

Así es, llega el fin de tres meses de práctica en este sitio web, donde aprendí muchísimo y por lo cual estaré eternamente agradecida…

Para mi amiga Fran
¿Y si la etiqueta de la ropa advirtiera, tal como el rotulado en los alimentos, su fecha de expiración? (Imagen superior no retocada con Photoshop)

En el caso de Carroll vs Tallman (1979), la demandante Mary Carroll, entabló una acción contra la empresa Talman Federal Savings and Loans de Chicago, por un supuesto código de vestir discriminatorio impuesto a ella y todas las empleadas mujeres, por parte de la compañía demandada. Ellas debían usar un uniforme consistente en una falda o pantalones combinables con chaqueta o sweater, pero los hombres que se desempeñaban en la misma función, sólo estaban obligados a trajes de oficina a su elección.

Yo no puedo inventar una canción de amor que exprese todo lo que siento; las que existen ya son perfectas y se pueden dedicar (además mis manos de empanada no logran dar con el cejillo en la guitarra). La flores no son exactamente lo mejor para un hombre (aunque igual le he regalado a mi chico)… Si cocino algo en el horno, seguro lo incendio (y él está ahora en otra ciudad). Alerta: Para todos aquellos intolerantes a la lactosamor, es altamente probable que este post les cause nauseas o malestar general.

Revisando hacia atrás los looks de los fotografiados de Viste la Calle, salta a la vista una realidad evidente: Los sujetos capturados por el lente de la cámara gozan de un estilo propio. Esto es fundamental celebrarlo. Pero a mi me preocupa lo que no se ve en las imágenes que se publican diariamente. Veo y observo una dependencia de una gran cantidad de mujeres jóvenes hacia ciertas prendas de vestir, y si la indumentaria es una capa más de nuestra personalidad (como postula Laura Novik) o tenemos en cuenta que “el vestido habla” según Nicola Squicciarino, entonces no están transmitiendo mensaje alguno a través del vestuario o están diciendo “soy un electroencefalograma plano” en lo que a moda se refiere. sigue leyendo

Si todos los diseñadores chilenos de vestuario dejasen de existir hoy, ¿se les echaría de menos y serían recordados con nostalgia? ¿Serían extrañados por un individuo europeo o norteamericano? ¿Harían realmente falta?

El mundo está crazy. Más precisamente es la industria de la moda la que necesita una camisa de fuerza y un electroshock con urgencia. Yojhi Yamamoto ya cerró dos tiendas en Nueva York y está próximo a cerrar su tienda más grande del orbe en Bélgica; Puma cerrará cerca de un tercio de las suyas; se rumorea que Prada venderá el 30% de su capital al grupo de lujo suizo Richemont (dueño de Cartier y Montblanc), pero para Balmain esto no es preocupante. Ellos han decidido crear una chaqueta de piel de cocodrilo negro, la cual está disponible por la módica suma de $40 millones de pesos. Pareciera ser que esta casa de moda quiere robarse un pedazo de la torta que consume Hermès con sus carteras de lagarto. Mas el director artístico Christophe Decarnin de Balmean no es el único que va en esta dirección.

Aunque a la imagen superior le falta un par de letras, estimo que muchas personas tienen interiorizado la marca Chanel, y la pueden descifrar sin problema. De hecho, es probable también que junto con ese icono, también tengan asociado ciertos conceptos como “perlas”, “chaqueta de punto”, “cartera 2.55″ y “nº5″. Sin embargo, me temo que para toda una generación de jovencitas y jovencitos, la casa de moda está siendo asimilada al mundo de las celebridades, y eso no puede ser positivo porque la fama es esencialmente transitoria.

Jamie Cullum canta en su canción “Next year” entre otras cosas, que llamará a su abuela todos los domingos, que le expresará a la chica de sus sueños sus sentimientos y que gastará menos dinero en zapatos. Yo he pensado que para este nuevo año, en el ámbito “moda”, me encantaría seguir leyendo libros y blogs sobre diseñadores; también me gustaría continuar probando nuevas tendencias y hacerme el tiempo para encontrar “la prenda perfecta”.

Uno de los temas que más me preocupa de la moda es su futuro. Por eso estoy constantemente imaginando el devenir de los diseñadores y el de los usuarios de indumentaria.
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